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En 1996 dio un paso gigante hacia delante en el mundo de la competición. Nació The Racer. Era la primera vez que un globo se diseñaba, desarrollaba y producía especialmente para los exigentes requisitos de las competiciones. Fue creado en colaboración con Uwe Schneider que forma parte de la élite en la competición mundial. El objetivo era producir un globo con una forma que permitiera conseguir el máximo índice de ascenso y descenso a la vez que evitara la deformación de la vela, lo que conlleva una mejor precisión para alcanzar el objetivo. La forma debía continuar resultando atractiva y bonita para la vista. La seguridad también era un factor importante en el diseño, al incluir respiraderos y tejido Ultralast en la parte superior del globo, siendo estos componentes de serie. El diseño y forma final fueron el resultado de un trabajo considerable con grandes tests y análisis de datos de vuelo. Uwe Schneider, Josep y Carles Lladó Costa, grandes apasionados de las competiciones, dedicaron muchas horas de pruebas.

 

Funcionamiento, seguridad y una gran forma

The Racer – solo en Ultramagic

 

Rainbow Racer

El resultado de todo este trabajo fue que los requerimientos del objetivo fueron conseguidos con un tremendo éxito.  Consecuentemente, The Racer es ahora reconocido por la mayoría de los mejores pilotos del mundo como el único globo a usar para competición. También su forma maravillosa forma ha triunfado con los patrocinadores. Se ha producido The Racer en 3 medidas diferentes para complacer a todos los pilotos y requisitos para las pruebas de competición. Las medidas son 56, 65 y 77.000 cu ft

 

La historia de The Racer, por Uwe Schneider

The Racer

“Volé con los globos e forma más estrecha, porque en mis experimentos hallé que, ni la forma ni el diámetro de la vela influyen demasiado en el ascenso o descenso del globo, sino la altura de la vela. Nos sentamos ante el programa de diseño y Josep estrechó el estándar 65 un 5%. No era un gran cambio. Lo hizo un 10%, rebajamos un 15% y lo entramos un 20%.

 

Reducimos el volumen para llegar de nuevo a 65 y pusimos una imagen encima de la otra. El resultado era 2 m menos de diámetro y casi 4 m más de altura. Le dije que esta era la forma que quería probar y lo fabricaron. Volé con él por primera vez en los premundiales en Japón. The Racer dio un gran resultado en ascenso y descenso. Al principio, acostumbrado como estaba a globos de forma estándar, creía necesitar mayor concentración para volar pero pronto me di cuenta de que mostraba la misma respuesta que los demás globos. La única diferencia era el ratio de ascensos y descenso. Lo que leí en el instrumento, solo era un 30% más, pero el intervalo de combustión para mantenerlo en el aire así como la duración de la combustión para recuperarlo tras un tiempo sin calentar era casi el mismo. Así que pedí a todos los pilotos que realizaran pruebas sin mirar el instrumento, sino que se guiaran por los sentimientos. Fue de gran ayuda. Por supuesto, volar justo por encima del suelo requiere algo más de concentración, pero me acostumbré tras uno o dos vuelos.

 

The RacerDesarrollé un método de prueba para el funcionamiento de globos con un instrumento electrónico incluyendo un barógrafo. Después de un vuelo descargué esos datos y los evalué. Había numerosos datos: la lectura máxima del barómetro que era generalmente mucho más alta que todas las otras (así que no la utilicé). Entonces en el barógrafo había algunos picos en los índices de ascenso y descenso. Consideré esto como valor “inmediato”. Entonces fui al barógrafo que tiene escala de tiempo mínimo de 1 minuto. Tomé así las altitudes que cruzaban las barras de un minuto y dividí la diferencia por 60 consiguiendo así los metros por segundo para una subida constante o descenso de 60 segundos. La última medida mía es la que utilizo para evaluar las velas. Probé todos los globos puesto que vuelo The Racer y tengo una lista muy útil. Además llevé el globo a un descenso frío controlado de alta altitud (4 m/s respectivamente máximo descenso ratio con la vela completa). Al cruzar un número redondo en el altímetro, encendí el quemador y lo dejé funcionando hasta que el barómetro descendió a cero. Esa “diferencia de altitud necesaria para recuperarse del descenso en frío con un quemador” es un valor de comparación de quemadores así como de velas..

 

Después de haber probado The Racer 20%, pedí a Ultramagic construir un 25% para ver si era aún más rápido o si el “efecto de la botella” aumentaría, es decir el globo da una vuelta a velocidades más altas de ascenso y descenso y la boca se cierra a índices de descenso más altos. El resultado era que The Racer 25% casi mostraba los mismos números que The Racer 20%. Para mí ésta era una indicación de que con el tiro de 20% casi conseguimos el grado óptimo que quizá se sitúe entre 20 y 25 y más allá (30%) disminuirá.”

The Racer

Como podemos ver del informe The Racer puede ser volado por sensaciones. Esa sensación especial cuando es divertido volar un globo con alto rendimiento combinado con seguridad. La estabilidad de la vela a mayores velocidades de ascenso y descenso puede permitir un acercamiento más exacto a los objetivos. Sin embargo, debemos recordar siempre que es la habilidad y la experiencia del piloto lo que importa en última instancia. El globo es justo la herramienta pero en el caso de The Racer, una herramienta muy especial: Un globo de Fórmula 1.

 

Donde The Racer difiere de un coche de Fórmula 1 es que puede ser disfrutado por los pilotos profesionales de competición así como por los que deseen aprender a competir o solo volar por diversión. Uno puede también gozar de su forma hermosa y sentirse seguro de que si hay posibilidades de patrocinadores, estos también estarán muy contentos con la forma y la superficie lisa y suave del globo.